Suele ocurrir que los DG y CEO no tienen, dentro de la organización que dirigen, personas o equipos de personas que les sirva de feedback sincero de sus reflexiones sobre las decisiones que toma a diario y el rumbo que marca a su gestión. Su estatus le impide esa cercanía.
A pesar de que el rol va
cambiando y los dirigentes empresariales van siendo cada vez más
accesibles, los DG y CEO se siguen
viendo solos, porque con frecuencia el feedback obtenido es un refuerzo
interesado (peloteo, vulgarmente hablando) de sus decisiones y reflexiones, en
lugar de la deseada y añorada crítica constructiva.
Un coach experto en gestión y
dirección empresarial cubre esta carencia de de los DG y CEO, porque se le
contrata expresamente para ello. El coach ejecutivo hace reflexionar al DG o CEO
de la coherencia y oportunidad de sus ideas y conductas. Y lo hace de una forma
constructiva, sin cambios radicales, puliendo esos aspectos secundarios, que tan
diferenciales y determinantes son, a la hora de emprender la dirección y gestión
empresarial.
A los DG y CEO el coach le
sirve de espejo donde se ven reflejados claramente, a partir de ahí, modificar
comportamientos y actitudes es posible. Todo ello, no para lograr la “felicidad”
del ejecutivo, como asegura un tipo de coaching mal entendido, sino para lograr
mejorar los resultados empresariales, tanto a nivel individual del propio DG o
CEO como a nivel organizacional.
