Y el concepto que
empieza a suplantarle con fuerza y éxito es el de Talento, entendido como la capacidad para establecer objetivos
idóneos y como rendimiento en la consecución de dichos objetivos.
Podemos
descomponer el Talento en tres partes:
·
Conocimiento:
información ordenada disponible para su uso y utilización, adquirida a través
de la educación, la formación y la experiencia.·
Competencia:
capacidades y habilidades, devenidas en comportamientos, que generan un
desempeño exitoso en el establecimiento de objetivos y en su consecución.
·
Motivación:
estado emocional que genera energía interna para el establecimiento de
objetivos adecuados y su consecución, conseguido a través del logro de
resultados, la pertenencia a grupos y la administración del poder (McClelland).
Los tres
componentes de la ecuación del Talento tienen una doble vertiente:
·
Genética como capacidad máxima alcanzable
y
·
Cultural como desarrollo y potenciación
de la capacidad genética.
Hay que hablar de
dos tipos de Talentos, en función del número de sujetos:
·
Individual, referido a un solo individuo.
·
Colectivo, referido a una organización,
grupo o sociedad.
Finalmente,
comentar que la forma de medir el Talento no es a través de test ni
herramientas similares, sino a través de:
1. La
observación de la conducta, entendiendo como conducta aquello que una
persona hace (hechos) y dice (lenguaje verbal y no verbal), NO aquello que una
persona desea hacer o decir o que piensa que debería hacer o decir.
2. Los
resultados obtenidos.