Toda organización empresarial debería tener definida, además de una Política de Contratación, una Política de Despidos, es decir tener preparada la respuesta a las siguientes cuestiones:
- Que personas deciden el despido y que criterios aplican.
- En qué momento, cómo y quién comunica al trabajador el despido.
- Si se opta por perder los 15 dias previos de comunicación con el objeto de que no vuelva al puesto de trabajo.
- Cómo se comunica al resto de trabajadores y que tipo de explicaciones se dan.
- Cómo se manejan los contratos temporales no renovables.
- Etc.
Y todo ello por cada uno de los seis tipos de despidos existentes, a saber:
- Despido disciplinario por casos graves.
- Despido disciplinario po casos leves reiterativos.
- Ajuste de plantilla por reducción de actividad.
- Ajuste de plantilla por reestructuración tecnológica u organizativa
- Ajuste de plantilla por superación de situación transitoria (contratos temporales).
- Incompetencia del empleado