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EL COACHING EJECUTIVO Y SUS FALACIAS



Con respecto al coaching ejecutivo se suelen cometer dos grandes errores de concepto:
1. Confundirlo con una psicoterapia moderna.
2. No relacionarlo adecuadamente con la consultoría.

La confusión entre coaching ejecutivo y psicoterapia.

Por un lado es verdad que un buen coach debe tener sólida formación en psicología teórica y en los aspectos básicos de la psicoterapia, puesto que hay que manejar los aspectos personales que potencian o bloquean el rendimiento profesional.
Pero por otro, el coaching ejecutivo busca incrementar el rendimiento y eficiencia del directivo, siendo los aspectos personales secundarios, únicamente importantes en la manera que impiden el desarrollo profesional de la persona.
En definitiva:
1. La psicoterapia es una actividad sanitaria. El bienestar del directivo, su felicidad y su paz interior, puede ser objetivo prioritario de la psicoterapia, pero no es objeto principal del coaching ejecutivo.
2. El coaching ejecutivo es una actividad organizacional. Se dirige a incrementar el rendimiento del directivo para la consecución de objetivos organizacionales.
3. En síntesis: Psicoterapeuta y Coaching son profesionales independientes.
La relación entre el coaching ejecutivo y la consultoría.
Ambas disciplinas buscan lo mismo: incremento de la eficiencia organizacional, el coaching a través de las personas y la consultoría a través de los sistemas. Por tanto estamos hablando de dos disciplinas complementarias.
La consultoría no se dirige directamente a las personas, quiere, eso sí cambiar actitudes y comportamientos, pero lo hace incidiendo en los procesos y métodos que posee la organización para adaptarlos correctamente a las necesidades organizacionales, con la finalidad de que sirvan de ayuda a las personas que tienen la función de implantar y ejecutar dichos sistemas, procesos y métodos.
Para desarrollar y mejorar esos sistemas, las directivos requieren de unas competencias cardinales que el consultor es incapaz de inculcar o de mejorar. Es aquí donde entra la labor del coaching, en el desarrollo de competencias profesionales de los directivos, para lograr que los sistemas de gestión fluyan y se logren los objetivos organizaciones.
En definitiva:
1. Un buen sistema de gestión no funciona correctamente con directivos incompetentes
2. Un directivo competente se siente impotente ante un mal sistema de gestión
3. En síntesis: Consultor y Coaching forman un equipo secuencial.